Cortona

Fue una de las 12 ciudades de la confederación etrusca y de sus primitivas murallas ciclópicas se pueden observar imponentes partes de muralla casi intactas de la época medieval. Excepto unos pocos palacios del renacimiento, el caracter dominante de los edificios cortoneses es medieval y contribuye a conferir a las estrechas y reviradas calles un aspecto muy sugestivo. Dada su elevada posición (600 m sobre el nivel del mar), desde cada punto de Cortona se disfruta de una estupenda vista que abarca toda la Val di Chiana. En el museo de la Accademia Etrusca, entre tantas de las obras de todos los periodos se destacan: la lámpara etrusca de Cortona, una de las más célebres estatuas de bronce de la antiguedad; y la pintura de época romana "Musa Polizia", de extraordinaria belleza. En el museo diocesano, además de las obras de Luca Signorelli, el gran pintor renacentista originario de Cortona, se encuentra una de las más bellas "Anunciaciones" de beato Angelico. Son notables las Iglesias medievales de San Francesco y de San Domenico, el Palacio medieval Casali con fachada renacentista, las iglesias renacentistas de San Niccolò y de Santa Maria Nuova, en las cuales hay obras artísticas de gran valor. Fuera de la ciudad se encuentran obras como la tumba etrusca llamada "Tanella di Pitagora" (siglo II aC) en la localidad de Mannaia; también se encuentran las tumbas etruscas del siglo VI y VII a.C. en la localidad de Sodo; en la localidad de Metelliano podemos observar la iglesia románica de San Angelo y en el Calcinaio el bello templo del renacimiento de Santa Maria delle Grazie. El convento de "Le Celle", fundado por San Francisco, es uno de los lugares mas sugestivos de la zona. El "Via Crucis" del Severini (siglo XX) sigue la mística rampa que une el centro habitado con el Santuario de Santa Margherita, que a su vez está dominado por la imponente estructura de la Fortaleza del Grifalco.

