San Quirico e Bagno Vignoni

De orígenes etruscos, fue adquiriendo mayor importancia gracias a la cercanía de la Via Francigena. En 1154, Federico Barbarossa acogió en esta ciudad a los embajadores del Papa Adriano IV y este episodio se recuerda durante la "Fiesta del Barbarossa" que se celebra el tercer domingo de junio. El Vicariado Imperial estaba situado aquí en 1167. En 1559 fue incorporada a Florencia por Cosimo I de 'Medici. La Collegiata de los Santos Quirico y Giuditta es en estilo románico: tiene tres portales y el del medio se le atribuye a Giovanni Pisano, en su interior encontramos un político de Sano di Pietro y un coro del 1432-1502. El Palacio Chigi es del siglo XVII. Los "Horti leonini"( siglo XVI) son uno de los primeros ejemplos de Jardìn a la Italiana: a partir de agosto y hasta octubre se efectúa la exposición de esculturas "Formas en el verde". La Ermita de S. Maria Assunta de estilo románico, fue construida sobre los restos de un templo precristiano. En el interior de la Iglesia de S. Francesco se conservan estatuas polícromas de madera y una Virgen del de la Robbia. La pequeña urbanización de BAGNO VIGNONI se conocía ya desde los tiempos de los Romanos y era famosa por sus aguas benéficas que emanan a una temperatura de más de 50° C. Estas mismas aguas están encanaladas en una gran "bañera" situada en el centro del pueblo que le confiere un aspecto muy sugestivo. A un lado de esta "bañera" hay un porticado bajo el cual se encuentra un pequeño santuario dedicado a Santa Caterina de Siena. En lo alto de Vignoni está el Castillo al que se puede llegar tanto desde San Quirico como desde Bagno Vignoni, a través de un recorrido a pie en medio a la naturaleza.

